*тєℓℓ мє ωну уσυ..

*тєℓℓ мє ωну уσυ..

Hola chicos y chicas, lectores o no tan lectores, escritores por afición o por pasión. Os agradecería mucho que leyerais mi novela, que son capítulos cortitos, y pues si no es mucho pedir, ya que estamos comentad y votad. Subiré cuando leais.

Es una Adios o quizás un Hasta luego.

En fin, pensaba que hacer un metroblog sería divertido, compartir mis creaciones por mi imaginación y mejorar cada día con críticas que me puedan ayudar. He decidido que cerraré este metroblog, estaré no disponible para el, dado también que los estudios son lo primero y no tengo nada de tiempo.

Me ha gustado mucho leer vuestras novelas y vuestros comentarios en la mía, os deseo mucha suerte, y seguiré escribiendo claro, pero menos a menudo ya sabeis.

Gracias a alguno/a que se ha molestado en leer mi novela y dedicarme un comentario constructivo. Gracias. Adiós o Hasta luego xxoo.

Nuevo Capítulo, leed, comentad y votad, si no os importa. (:

Novela: Contigo o sin ti; Capitulo 6

 

 

 

 

 

En la clase de física y química me quedaba atónita, esos problemas de moles eran demasiado complicados, por lo menos para mí, la verdad es que siempre me había resultado difícil en cierto sentido, aunque tampoco es que lo odiara. Tocó el timbre y toda la clase se esfumó en cuestión de segundos, hoy en día la gente anda muy atareada. La siguiente clase fue más ligera, era la de educación de plástica y visual, me encantaba.

Acabaron las clases, guardé todo en mi mochila y me levanté de la silla. Caminé en silencio sin mucho que pensar. Algo me llamó la atención, Alec estaba apoyado en la puerta de salida hacia el edificio de viviendas del Internado, al otro lado estaba Bella saludándome con la mano, indicando que viniera, es cierto, ella me esperaba ya que había quedado en ir a su habitación a algo así para charlar...

- Nati hola, ¿Cómo estás?- luciendo una sonrisa agradable.
- Bien- reí- ¿tú?-.

Puso las manos en su pecho, mirando al cielo con ojos esperanzados.

- Muy feliz, de que podamos hoy conocernos más- miró hacia a mi y me sonrió- ¡vamos!.
-Sí.

Mientras caminábamos, Alec seguía allí con los brazos cruzados mirando como me alejaba.

Una canción resonaba en mi cabeza, era tan hermosa, veía los ojos entristecidos de él, con tanta dulzura, deseaba abrazarlo y consolarlo, pero no podía. Las manos de Bella me cogían del brazo con delicadeza, pero con impaciencia, se veía que tenía muchas ganas, sonreía humildemente por dentro, quizás sería una gran amiga en estas semanas, o quizás para toda la vida, quien sabe..
Llegamos a su habitación, estaba justamente al lado de la mía, que casualidad..
Bella sacó de su bolsillo una llave preciosa, estaba pintada a su gusto de color esmeralda. Se abrió la puerta dejando escapar un olor a perfume de rosas, era agradable después de todo.
Me hizo un gesto para pasar a su lujosa habitación y bien ambientada y decorada, dejé la mochila en un rincón junto a la suya y comenzó a hablar.

- ¿Estás a gusto aquí?, me refiero al Internado ¿te gusta?- preguntó interesada.
- Sí que me gusta, es agradable..
- Que bien, me encanta oír eso- sonrió.

Sus ojos se iluminaron con ternura y compasión, era una niña encantadora.

Sus manos se aferraron contra las mías, me invitó a que me sentara junto a ella yo acepté, sus ojos mostraban simpatía, seguro que podría ser una buena amiga para mí, un ruido agudo en la puerta sonó, habían llamado a la  puerta de la habitación de Bella, ella tuvo que levantarse e ir a abrir, me hizo una señal para que me quedara a esperar.
Sus pasos se ceñían al suelo caliente, cuando llegó frente a la puerta, preguntó sobre la identidad de quien llamaba, el presente contestó: <Soy Alec, ¿puedo pasar Bella?>.
Me sorprendí y abrí los ojos como platos, pero que demonios quería. Bella abrió.

- Gracias - contestó Alec, algo sarcástico.
- ¿Y bien que quieres?-.
- ¿Es que no puedo ver a mi hermanita preferida? - sonriendo.
- Que yo sepa solo tienes una - poniéndose de morros.
- Vamos, no te enfades - riéndose.
De pronto se puso serio mirándome a los ojos pensativo, me puse tensa.

- Hola Nati..¿Cómo estás? - su voz era fría.
Dudé por un momento.
- Muy bien.
- Seguro que sí, después de haberme tirado tu bebida por encima.
- Lo hice sin pensar.
Se fue acercando hasta a mí, relajó su cara al ver mi expresión, sus ojos miraban a los míos.
Se sentó a mi lado.

- Me gusta tu carácter fuerte, así no tengo con que aburrirme - rió entre dientes.
Sonreí sarcásticamente por su comentario.

Bella se hallaba aún al lado de la puerta contemplando la escena entre él y yo, al fin dijo.
- Alec, ¿Conoces a Nati?-.
Se volvió hacia Bella y contestó que sí con la cabeza.

- Fui al primero que conoció - contento de ello.
- Ella y yo, vamos a ser grandes amigas ¿verdad?.

Asentí con la cabeza.

Después de que Alec a los pocos minutos se fuera, Bella me preguntó sobre él, yo ignoraba que pudieran ser hermanos. Antes de que se marchara me dijo suavemente al oído mientras Bella se ausentaba un minuto, < Te esperaré..>. Me esperará, pero donde, con que sentido lo decía, me hacía rabiar.

 

 

 

No subiré más hasta que pueda observar como leeis y comentais y sin excepcion votais. Vosotros vereis, si sigo sin saber noticias de que no hay vida de lectores en mi novela no escribiré más. Anunció que estoy escribiendo otra novela, se titula: Dos lágrimas, una

sonrisa.

Gracias.

Atentamente; Natalia, una escritora con ilusión.

New Seasooon(:

 

 

 

Capííííííítulo 5

 

 

 

 

Caminaba en el pasillo de estudiantes, me dirigí hacia mi taquilla, estaba algo estropeada, la abrí con dificultad y guardé los libros que no necesitaba en las clases siguientes, no pensaba cargar con aquellos libros.
En la puerta interior de la taquilla había un espejito, por él pude observar como algunos alumnos y a veces alumnas me miraban con curiosidad.
Cerré la taquilla.
Silenciaba mis pasos caminando paulatinamente, ahí estaba mi clase. Esperaba encontrármelo en ella, pero no, su sitio estaba vacío, lo sabía porque él me había dicho perfectamente antes donde se sentaba. Suspiré.

Llegué hasta donde estaba mi pupitre, miré mi asiento, me quedé pensativa un rato hasta que me dijo una chica con sus ojos azules y su cabello oscuro, lo que hacía resaltar su mirada, parecía extrañada por mi comportamiento.

- ¿Te pasa algo?-.

La miré unos instantes antes de contestar.

-No tranquila- sonreí y me incorporé a mi asiento.

Ella sonrió.

-¿Eres Natalie verdad?.

Asentí.

-Yo soy Isabella, más bien, Bella, si no te importa prefiero que me llamen así- dijo con su sonriente sonrisa y sus dientes blancos lucían a la luz artificial de la clase.

-Claro, ¿y tú me podrías llamar Nati?- dije con media sonrisa.

- ¡Sí!.

Después se sentó en su pupitre a mi izquierda, justo al otro lado debería de estar Alec, que extraño. ¿Dónde estaría?. Tampoco me importaba...
Las dos horas de clase se me hicieron eternas, miraba el reloj que estaba encima de la pizarra, impaciente los segundos me parecían minutos. ¡Ring¡.
Me levanté de mi asiento, recogí los libros y coloqué la silla en su sitio, empecé a caminar hacia la puerta. No me lo podía creer, pero ahí estaba él, apoyado sobre el marco de la puerta con el brazo, me miraba a los ojos con dureza.

Pasé de largo, él me seguía, ¿Qué quería?.
Era mi sombra mis pasos tras los suyos, daba impresión de que si corría él seguiría mi ritmo como si nada, estaba teniendo mucha paciencia, me dirigí hacia la cafetería, objetivo; la máquina emprendedora. Busqué mi dinero, unas monedas acurrucadas en el bolsillo del pantalón, me costó sacarlo ya que el pantalón era apretado y costaba. Al fin cuando cogí el dinero, las monedas fueron cayendo en la máquina, siempre me preguntaba como sería aquel mecanismo. Me estaba estresando, todavía estaba tras de mí. Con mi bebida recién comprada, aún fría, me dí la vuelta seguía con esa mirada.

- ¿Te parezco interesante?

Se deshizo de su rostro frío y mostró una media sonrisa.

- Sí.

- ¿A sí?. No me hace gracia que me persigas.- dije enfuruñada.

- Me da igual.

- ¡¿Quieres dejarme en paz?!.- grité, todo el mundo ahora nos miraba.

- ¿Por qué tengo que hacerlo?.

No aguanté más sus idioteces infantiles, sin pensar, le tiré la bebida por toda la camisa, él dio un respingo, se suponía por el frío de la bebida, pude apreciar mientras me iba alejando su cara de decepción y humillación, me reí y luego me fui.

No quise pensar en ello más, solo me traía problemas, por su culpa llegaba tarde y encima me iba a estallar la cabeza, la tenía ardiendo. Me senté en una silla del descansillo, ahora estaba en el vestuario de las chicas, aquí no podía entrar, o eso creo.
Una chica tras de mí me miraba con curiosidad, claro pensé, era Bella estaba apunto de hablar, pero ella se adelantó.

-¿Quieres acompañarme hoy a mi habitación?.

No sabía que decir tenía cosas que hacer, además no quería hacer muchas amistades aquí, de que serviría si luego me iba a ir y no volver...

-Tengo cosas que hacer y...

-¡Venga! Así nos conoceremos mejor, ¿si?.

-Pero...

-Entonces si ¿no?, ¡que bien!, espérame en la salida.

-Oye ¡yo no he dicho que sí!.

-¿Qué? No te oigo.- sarcásticamente, se hizo la loca, cogió su mochila rosa claro y se marchó despidiéndome con la mano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fin del capitulo de hoy, espero que es haya gustado.

Comentad y votarme porfis, se agradece^^.

 

Muchos Kisseees(L)

 

 

Cap.4 ; Novela ,La suerte de mi vida

CAPITULO 4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El ambiente en aquel sitio no me gustaba mucho, veía como dos chicos intentaban poner perdido de cóctel el vestido de una chica, tuve miedo de que me hicieran eso a mí. Busqué algo que me interesara, me dirigí hacia la mesa de bebida, en la que había una especie de refresco rojo, lo pensé mejor y decidí coger lo de siempre como no, una Coca cola.


-Con que aquí estás- dijo Alec, que salía de detrás de uno de las columnas del gimnasio.
-Sí, aquí estoy- sin prestar mucha atención a la conversación, miré fijamente al vaso, mientras las burbujas de la bebida se iban explotando una a una.
-¿Te aburres?
-Quizás..
-Mmm..¿Te apetece bailar?-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Bueno yo..
-¡Vamos!- me cogió de la mano y me guió hasta la pista de baile, me entró vergüenza.


Él me colocó primero una mano en su hombro mientras él me dirigía la suya hacia mi cadera, luego nuevamente dejó reposar mi otra mano en su otro hombro, ya estábamos colocados, me sentía tan torpe y frágil en ese momento, que tuve miedo de moverme. Me miraba a los ojos con alegría, él estaba disfrutando de este momento.. Empezó la música lenta y romántica que me temía que pudiera escuchar, empezamos a movernos con suavidad sin prisa, pero sin pausa él me sonreía a cada rato que me ruborizaba más y más, bailamos y bailamos, parecía que estaba bailando debajo de una nube flotante, mis manos eran delicadas y su rostro se mostraba más realzado a la luz de la luna. Precioso, pensé. Después de tanto esperar, ¿era él la parte de mi vida que necesitaba para ser feliz?.


-Ya hemos bailado bastante ¿no te parece?-.
-No que va- sonrió.
-Yo creo que sí- me aparté de él.
-¿Te vas? ¿Por qué?-.
-Porque sí- empecé a caminar, él no me detuvo.
Abrí la puerta de mi habitación, me eché en la cama, dejándome caer. Miré al techo blanco, pensando en mil cosas a la vez...
 
Estaba en una sala sin nadie a mi alrededor, me sentía extraña y tenía frío, una sombra apareció de la nada, retrocedí hacia una esquina. Eran mis padres, sus ropas estaban desgarradas y sucias, sus rostros marcaban los huesos, parecían tan pálidos, quizás fuera por la luz.
 Sus voces me llamaban, me reclamaban a su lado, sin pensarlo dos veces, me fui acercando poco a poco, en pasos no muy largos ni muy cortos, en unos segundos estuve frente a ellos dos, me intentaban atrapar con sus manos huesudas, su piel estaba rasgada, parecían estar muertos, pero podían caminar y hablar y...
Mi corazón palpitaba al ritmo de una locomotora, parecía que se iba a salir de su lugar y estamparse contra la pared. Abrí los ojos, estaba en la cama sudando, todavía puesta la ropa con la que fui con Alec. ¿Un sueño?. No. ¿Una pesadilla? Sí.
Estuve un rato sin habla aún, hasta que reaccioné, cuando el despertador sonaba y marcaba las siete de la mañana, ¿hoy que era?, ¡LUNES!.
Ni me había dado cuenta que hoy tenía clase, había dormido profundamente, a pesar de esa pesadilla tan extraña...


Hacía dos años:

 Antes recordaba aquella casa, tan grande y ejemplar, con la que mi vida sí que tenía sentido.


 Año 2008 ,Agosto, en los veranos pasábamos todas las horas, minutos y segundos, respirando aquel aire, en esa estancia, aquellos veranos me hacían vivir más, mi felicidad aumentaba, todo eso se había ido ya.

 El año pasado fue un verano horrible, no fuimos a aquella casa, mis padres se habían ido a Holanda, el lugar más lejano al que habían ido, y yo me había quedado cuatro meses sola, pasaba el tiempo en un alojamiento cercano a mi casa. allí conocí a Ángela, a ella no le pasaba como a mí, definitivamente ella no contaba con nadie, no tenía a nadie, había pasado toda su vida, en orfanatos y ese alojamiento le había cambiado, se pasaba todos los días feliz de no estar en especial en su último orfanato.


 En ese orfanato lo había pasado muy mal, no podía ni siquiera respirar aire, no la trataban nada bien, la comida era pésima, las camas eran tan incómodas y desagradables que  preferiría dormir en el suelo, y así se lo hicieron unas niñas más mayores que ella, la mayoría de las noches no la dejaban dormir. Asustada lloraba siempre, no la podías ver sin sus marcas de lágrimas en las mejillas sonrojadas.

 

Capítulo 3 La suerte de mi vida.

Capitulo 3 La suerte de mi vida.

 

 

 

 

 

 

Me di la vuelta despacio, pensando antes en lo que iba a decir, para que luego no pareciera que las tartamudeaba.
En aquel momento mis ojos se abrieron más que nunca, un chico mas o menos de dieciséis años, con el pelo rubio oscurecido alborotado y mojado, lo que me dio una pista de que se había duchado recientemente, lucía una camisa de color blanca cubrida por el yérsey oficial del internado Watson, sus ojos de color miel, tenían un girasol alrededor de la pupila del color verde esperanza y unos pantalones color beige con unas botas de piel.

Suponía que debía tener cara de imbécil, así que me incorporé.

-  Sí, mucho - note como el calor en mis mejillas iban apareciendo.
Él se rió con ganas, y empezamos a hablar me preguntó cosas como; ¿por qué vienes a este internado, con quien me iba a sentar en clase, que materias daba, qué me gustaba hacer, cuantos años tenía, a qué curso iba a acudir, qué número de habitación tenía, si nos volveríamos a ver ...

Se mostró preocupado un segundo, pero entonces me preguntó:

¿Tienes hora?-dijo entre dientes, mostrado su sonrisa mas perfecta.
Me reí y dije entre risas.
-Sí, son más de las diez.
-Me tengo que ir ya, entonces.. ¿Ya nos veremos?.
-Supongo..- me limité a contestar.
-¿Qué habitación tenías?
-¿Me escuchas cuando te hablo?.
-¡Sí!, pero no me acuerdo- sonrió entre dientes.
-21 ¿vale? ¿Y por qué lo quieres saber?- le miré insinuante.
-Cosas mías- se rió y entonces no se porque, yo también.
Le despedí con la mano mientras bajaba las escaleras, dando tumbos por aquella enorme escalera de caracol.

 

La noche en aquella habitación resultaba cargada de luz y silencio, me dificultaba el sueño y no podía dormir bien, desplegué  la primera sábana de entre mi cama y luego la siguiente, puse mis pies desnudos al tacto del suelo cálido, roce con los dedos las zapatillas para ponérmelas y salí fuera de la habitación, el pasillo daba más miedo cuando la oscuridad la envolvía, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, una mano rozó mi hombro.
Me asusté y me volví para saber quien era.
- Hay perdona ¿te he asustado?.
- No que va - dije con sarcasmo - ¿Qué haces aquí?.
- Yo pues ...- tuvo que pensarlo unos segundos - la verdad es que te seguía.
Se rió entre dientes, y yo puse cara de pocos amigos.
- Quería preguntarte una cosa, ¿puedo? - dijo impaciente Alec.
Yo asentí con la cabeza y él continuo.
 - El caso es que mañana hay una fiesta de bienvenida para los alumnos más recientes del internado, y claro pensé en ti,  me sigues?
- Quieres que vaya contigo a la fiesta ¿verdad?.
- Veo que eres una chica lista - sonrió con su sonrisa que conseguía ruborizarme.
- Entonces.. - intenté que se diese cuenta.
- Mañana te recojo a las ocho, antes de que digas que no, me voy - se va hacia atrás y se marcha.
Fui hacia el baño me lavé la cara, el agua fría rozaba mis mejillas rojas, no sé qué tenía ese chico que me hacia ruborizarme. Cada vez que lo pensaba me reía de mi misma, que tonta soy, me decía.
Sólo pensaba en su mirada clavada en la mía, sus maravillosos ojos verdes esperanza, era tan dulce, que hasta su voz hacia que mi corazón latiera más rápido y lento al mismo tiempo.
Después de lavarme las manos y la cara volví a mi habitación cerré la puerta, me quité las zapatillas blancas por el camino y hundí mis manos en las sábanas frías, y me metí en la cama, cerré los ojos muy lentamente mientras el sonido del silencio se transformaba en nada más que la nada.
En cualquier lugar, en cualquier momento, aunque estuviera en las más terribles de las situaciones reconocí esa voz, dulce, cantarina que me alegraba con solamente presenciar que estaba ahí.
Abrí los ojos con rapidez, me levanté lentamente con los ojos cansados, sentía como si tuviera ojeras, alguien llamaba a mi puerta, me dirigí hacia ella titubeante, abrí la puerta sin preguntar quién era, cosa que fue de lo más irresponsable por mi parte.
De ella se asomaba lo que a cualquiera le alegraría el día, él.
-Hola, ¿Cómo estás?.
- Bien, ¿y tú que haces aquí?.
-Adivínalo- se rió y hizo ademán de querer pasar, yo le dejé.
-Venga, suéltalo ya.
- Ey, paciencia.
- No la tengo.
Me aparté de él, y me senté en la cama.
-¿Te había dicho que hacían hoy una fiesta? - puso los ojos muy dulces...
-No me pongas esa cara, no vale y sí me lo habías dicho. - fingí enfadarme.
Al final acepté, él mientras yo me vestía, esperaba fuera, yo en el baño toda apresurada me ponía mis vaqueros pitillos, un calzado de lona negros, de los de toda la vida y una camiseta, que me encantaba, color morado. Terminé y salí del baño, él se dio la vuelta.
-Que guapa te has puesto, eh-dijo insinuante.
-Voy normal.
-Ya, ya, seguro que lo haces por mí-puso su gran sonrisa.
-Dejaré que te lo creas-le guiñe un ojo y salimos de la habitación.

 

 

 

 

 

Hasta aquí el Capítulo 3:) (Debido a estudios, y por lo general sin tiempo libre no puedo subir muy a menudo que digamos, lo siento:S)

 

Capitulo 2

Capitulo 2     - Internado Watson.

 

 

 

En ella tras unas hojas, había un picaporte, acerqué la mano para golpear la puerta, pero ésta se abrió, me asusté, de ella salía una mano y abrió la puerta entera, era un señor mayor de sesenta y tantos años largos.
Me invitó a pasar y dijo:
-Usted debe ser la señorita Natalie, ¿no es así?- dijo mientras mostraba su sonrisa y sus arrugas soñolientas aparecieron.
-Sí si.- contesté rápidamente.
Me limpié los playeros en el felpudo, miré al señor le dí las gracias y entré,
Después de dar unos pasos me acordé de una cosa, me dirigí al señor, vestido con su espectacular esmoquin negro.
- Perdona, ¿le puedo preguntar una cosa?- dije.
-Si, claro- dijo extrañado.
- ¿Cómo se llama? Me gustaría saberlo..- le dije con una sonrisa en la cara.
- Me llamo Esteban señorita.- se sonrojó.
Me indicó mi habitación, y nos despedimos.

Recorría todas esas largas escaleras de caracol hasta llegar al piso, donde estaba mi habitación, y pensaba en mi cama bien cómoda y una televisión. Por fin allí podría descansar.
Subí el último escalón que me supuso un gran esfuerzo y observé el gran pasillo, que mostraba a los lados las puertas de las habitaciones.
Me gustaba la decoración de ese sitio, tenía ese aspecto casual de un libro de misterio y terror, pero también tenía unas fascinantes vistas, o eso es lo que parecía que se veía allí en aquella gran ventana, que daba impresión de que en cualquier momento en un suave descuido te ibas a caer al vacío. Estaba pensando en que haría en esta estancia de un mes, en que pintaba yo en un internado como este, eso fue todo lo que me dio tiempo a pensar antes de que una voz joven, se dirigiera a mi.
-  Bonitas ¿verdad?.
Las palabras que pronunció aquella persona, lo que me resultó que fue un chico joven, aún sin darme la vuelta, eran las más dulces y armoniosas que nunca había visto antes.

Capitulo 1.

 

 

Capitulo 1           -Empezar de cero, otra vez...

 

 

 

 

 

 

Tan sólo quería que mi vida tomara un rumbo más divertido e intrigante, en vez de mi aburrida vida, en que no me sucedía nada interesante.

Un día mis padres Marie y Rafe, tuvieron un importante proyecto, fuera de la ciudad, lamentablemente te tendrían que ir por un tiempo, en todo caso ya estaba acostumbrada, había ido a cientos de internados, y alojamientos juveniles. No podía ir con otro familiar, porque no lo tenía...
Sí soy Natalie, tengo una vida desesperada, siempre sola, ya que mis padres cada poco se iban de viajes de negocios, ¿y yo?, yo me quedaba sola en un lugar desconocido, no sabía ya cuantas veces he tenido que presentarme y empezar a hacer amigos, me he cansado. Muy pocos cumpleaños los he pasado con familia, ni la mayoría, siempre sola, siempre.. Recordaba a una gran amiga, que ni siquiera me acuerdo de su nombre, pero sí de su rostro, siempre muy sonriente para mí en esos días tristes que tenía, ella me animaba con una broma, o con su risa ya bastaba.

Como ya sabía iría a un internado, de momento del periodo de un mes, estaba segura que sería más.
Internado Watsom, leía mientras salía del coche, respiraba el aire algo más limpio que el de mi ciudad.
Mi padre Rafe se acerco a mí, apoyó su mano sobre mi hombro y dijo:
- Sabes que volveremos pronto, sé que sabes cuidarte sola- dijo mientras escondía una pequeña sonrisa en sus labios.
Marie, me miró preocupada sin habla aún, hasta que empezaron a brotar de su boca unas pequeñas palabras:
- Se me hace duro dejarte aquí- dijo en un susurro de pena.
Yo me mordí el labio preocupada por esta situación, hasta que dije:
- Mamá ...- dije entrecortando las palabras- no me va a pasar nada- y sonreí.
Después de despedirme de mis padres y ver como el humo del coche salía del tubo de escape al arrancar, miré hacia delante, respiré hondo y di los primeros pasos hacia la gran puerta.

 

 

 

 

¡Comentar y votar, por favor:D!

¡Comentar y votar, por favor:D!

¡Comentar y votar, por favor:D!

 

 

 

 

Natalia

Nueva Novela! -Argumento.

Aquí les dejo el argumento de la novela:

 

 

ARGUMENTO: Una chica de 14 años comienza su nueva historia en un internado, por causas personales se tiene que ir a allí, en el internado empieza a ver como los chicos y chicas se comportan, ser ríen y disfrutan. Ella empieza a tomar parte de su vida como algo único, conocerá a personas especiales para ella, y que le ayudarán en caminos, en ser feliz y confiar más en ella. Así después de tanto habrá problemas que deberá solucionar, también decisiones difíciles y tristes.

 

 

Nati♥

 

 

Buenas, soy nueva!

Buenas, me presento, me llamo Natalia y bueno me hize este metroblog, para saber como era también, pero más porque me apetería hacer una novela e ir vosotros leyendola y así saber que os parece y que comenteis. Principalmente iré subiendo poco a poco, así os dejare con la intriga de ella, sí lo sé soy malaxD, pero así es mejor os entereais más bien, y no hagais trampas, os pido que la leais entera sin perder detalle, que son importantes, venga gracias, primero tengo que ver como va esto y si eso detro de poco subiré el primer capítulo y diciendo cómo va a ser.

Muchas gracias y saludos a todos.

 

 

Nati♥

Archivo del blog

August 2010
Su Mo Tu We Th Fr Sa
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031    
       

Buscar en este Blog

Encuesta

¿Qué os parece mi novela?

Custom Reply